Voces de niños trabajadores

En el día mundial contra el trabajo infantil comparto con ustedes las ideas y pensamientos de niños que se han visto forzados a trabajar alrededor del mundo, los motivos son los mismos, probreza y hambre.

No tengo contrato ni vacaciones porque la señora dice que me está ayudando.” (Natalia, 16 años, niña trabajadora doméstica, Cartago, Costa Rica)

 “Durante mucho tiempo hemos sufrido en silencio. Necesitamos acabar con la explotación y el abuso.” (Joyce, 17 años, niña trabajadora doméstica, Filipinas)

briq[1]“Empecé a trabajar con la familia de mi tío materno como trabajador doméstico ya que mis padres no podían permitirse que continuase en la escuela. Mis familiares cubrieron los gastos de mi educación los primeros meses, pero poco a poco se desentendieron de ese compromiso. Cuando cambio los papeles entre ser sobrino, trabajador doméstico y estudiante, tengo que enfrentarme a verdaderos retos para mantener estas relaciones y me siento indefenso en esta situación.” (Ravi, 13 años, niño trabajador doméstico, Sindhuli, Nepal)

“Iba a estudiar este año pero mi empleador dice que no es posible porque no podemos dejar solos a los niños. Él y su esposa tienen que salir a trabajar.” (Víctor, 16 años, niño trabajador doméstico, Lima, Perú)

“Como mi salario era muy bajo, terminé pidiendo anticipos a mi empleador. A lo largo de los años, llegué a acumular una deuda demasiado grande para poder reembolsarla. Es así como trabajaba y trabajaba sólo para poder obtener más anticipos mientras mi deuda crecía cada vez más.” (Ana, antigua niña trabajadora doméstica, que se incorporó al trabajo doméstico a la edad de 9 años, Filipinas)

“Un amigo de mi padre me sacó de mi pueblo en Benin cuando tenía 9 años, y nos fuimos a trabajar a Côte d’Ivoire. Allí trabajé con otra niña vendiendo agua y pirulís [para mi empleador]. Durante tres años sólo comí pasta de maíz.” (Isoka, 12 años, niña trabajadora doméstica, Benin)

“Logré escapar de la casa de mi empleador con la ayuda de una ONG ya que me enteré de su intención de venderme a otra familia en Janakpur. Ahora vivo feliz con mis padres.” (Buddhi, 14 años, antiguo niño trabajador doméstico, Kavre, Nepal)

images“Cuando te colocan como trabajadora doméstica en una casa ajena, el empleador no te compra zapatos. Pero si decide hacerlo, significa que formas parte de la familia.” (Nadège, 13 años, niña trabajadora doméstica, Cotonou, Benin)

“Una vez tomé el té con mis empleadores. Me dijeron que fuera a un rincón y que lo bebiese allí.” (Kavitha, 13 años, niña trabajadora doméstica, India)

“Mi castigo era no poder ver a mi familia; ellos sabían que mi familia era mi punto débil.” (Luis, antiguo niño trabajador doméstico, Pucalpa, Perú)

“Tengo ahora 14 años, y trabajé desde los 5 o 6 años. Durante dos años trabajé como criada en una ciudad muy lejana a mi casa. Las personas para las que trabajaba me pegaban y no me trataban igual que a sus hijos. Veía que los otros niños iban a la escuela y yo no podía hacerlo. Ahora me siento mejor, he aprendido a leer. Me gusta la asociación y tengo todo lo que necesito. Juego a la pelota, hago excursiones, aprendo el francés y el árabe, leo historias y hago dibujos.” (Fátima, antigua niña trabajadora doméstica, Salé, Marruecos)

“Tomé la decisión de empezar a trabajar; quería salir de mi aldea en busca de una oportunidad mejor. Tenía miedo de las máquinas con las que tenía que trabajar y coser cartón en la fábrica, se trataba de un trabajo peligroso. Estoy aprendiendo a cocinar y algún día me convertiré en jefe de cocina en alguna otra parte. Al principio pensé que podría ser un trabajador industrial, pero ahora quiero ser cocinero.” (Madhav, 17 años, niño trabajador doméstico, Delhi, India)

download“No me dejan hablar por teléfono con mi mamá. Siempre dicen que es un número equivocado.” (Meena, 10 años, niña trabajadora doméstica, India)

“Pienso que todas las tareas, fáciles o difíciles, pueden ser peligrosas si no se presta atención a lo que se hace o si no se efectúan con un mínimo de seguridad.” (Natalia, 15 años, niña trabajadora doméstica, San José, Costa Rica)

“Me pone triste tener que fregar platos hasta entrada la noche y echo mucho de menos a mi familia. Durante los inviernos lo paso muy mal ya que mis dedos se hinchan debido al frío.” (Shyam, 14 años, niño trabajador doméstico, Kavre, Nepal)

“Mi hermana me decía que su empleador se le acercó y le dijo: Mamita, quiero hacer el amor contigo.” (María, hermana de una niña trabajadora doméstica, Perú)

“El peor momento de mi vida fue cuando tuve que dejar la primera casa en la que trabajaba y vivir en la calle.” (Sunita, 17 años, niña trabajadora doméstica, Nepal)

 “En vez de golpearnos, darnospalizas, hacernos arrodillar en la gravilla, cortarnos con cuchillas, poner pimienta en nuestras partesíntimas, negarnos la comida como castigo por cometer errores, nos hubiera gustado que nos aconsejen y enseñen buenas maneras.” (Esther, 14 años, niña trabajadora doméstica, Togo)

download“Claro que queremos ir a la escuela, pero cuándo: nos levantamos a las 5, incluso a veces a las 4 de la mañana para empezar a trabajar reciclando basura antes de que pasen los limpiadores municipales, y después tenemos que ir a las casas y oficinas donde limpiamos y fregamos el suelo.” (Muafiz y Manir, 7 y 13 años respectivamente, varones, inmigrantes de Assam, niños trabajadores domésticos y recolectores de basura, Delhi, India)

“Ir a la escuela me ha ayudado a entender la vida y mi situación. Me ha ayudado a ordenar mis ideas, aumentar mi vocabulario y controlar mis emociones.” (Karina, 16 años, niña trabajadora doméstica, Lima, Perú)

“Una nueva ley nos daría fuerzas para señalar los actos de abuso.” (Nicole, 16 años, niña trabajadora doméstica, Filipinas)

“Ir a la escuela permite hallar un buen empleo; nuestros empleadores tienen un empleo porque fueron a la escuela.” (Grace, 12 años, niña trabajadora doméstica, Lomé, Togo)

“Tenemos que trabajar sin descansos porque creemos que no podemos reclamarlos a los adultos como un derecho que nos corresponde.” (Priyanka, 14 años, niña trabajadora doméstica,Tamil Nadu, India)

“La gente que se ocupa de los niños en tiempo de crisis debería recibir la formación adecuada y ser amable con los niños porque ya han vivido un trauma y no deben ser traumatizados aún más.”(Aditi, 17 años, niña trabajadora doméstica, Chennai, India)

“La AMF [un proveedor de servicios local] me ha proporcionado útiles escolares y algo de dinero para pagar la matrícula. Hemos tenido talleres para hablar de nuestros derechos; nos han enseñado muchas cosas que pueden ser útiles en la vida.” (Cecilia, 11 años, niña trabajadora doméstica, Cajamarca, Perú)

 

Fuentes: Organización Internacional del Trabajo, Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC)

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